Lo que buscamos en el Futuro está en el Presente
Dirijamos ahora nuestra atención a la referencia al tiempo en cada nivel y a su valor numérico:
Este Mundo ( עולם הזה ) = 163
El Mundo por Venir: ( עולם הבה ) = 154
Los Días del Mashíaj: ( ימות המשיח ) = 819
La Resurrección de los Difuntos: ( תחית המתים ) = 1313
El valor numérico del nivel superior, la “Resurrección de los Difuntos” es 1313, un múltiplo de 13:
El valor del segundo período de tiempo, “Los días del Mashíaj”, 819, es también el valor numérico de la frase “David, el rey de Israel está vivo y existe) y del valor numérico de la importante expresión jasídico “Unión Simple”, אחדות פשוטה , ajdut pshutah.
Está explicado en jasidut que el rol del Mashíaj, el rey justo de Israel de la casa de David, es traer la experiencia de la unión simple a cada una de las personas. Esta será la mayor revelación que se producirá durante los Días del Mashíaj.
Además, 819 es igual a la suma de los cuadrados desde 1 hasta 13, o en otros términos, el cuadrado piramidal de 13. Este es el valor numérico de “uno”, אחד , ejad. En hebreo, sin embargo, además de todas estas congruencias, queremos acentuar el hecho de que 819 es un múltiplo de 7 y de 13, multiplicados por 117 y 63, respectivamente. 7 y 13 son una pareja de números que aparecen repetidamente en muchas áreas de la Torah complementándose mutuamente en su rol respectivo de masculino y femenino.
El valor numérico del tercer período de tiempo mencionado, “el Mundo por Venir”, es 154, también múltiplo de 7.
Entonces, tenemos aquí una interesante relación de los tres niveles superiores con los números 7 y 13: el Mundo por Venir es múltiplo de 7, los Días del Mashíaj de 7 y 13 y el máximo nivel de la Resurrección de los Muertos sólo de 13.
Ahora, el último período de tiempo, “este Mundo” no es múltiplo de 7 ni de 13. (8) Sin embargo, en un magnífico ejemplo de auto referencia, la suma de los valores numéricos de los cuatro períodos de tiempo es:
עולם הזה עולם הבא ימות המשיח תחית המתים = 2482 = 146 veces 17
olam hazeh olam abah iemot hamashíaj ,ejiat hametim = olam x hazeh
146 es el valor de Olam, עולם , “mundo” y 17 de hazeh, הזה , “este”. La suma de los cuatro períodos de tiempo está aludiendo directamente al tiempo de “este Mundo”. Vemos así que todos los tiempos “futuros” están en realidad muy presentes en nuestra realidad actual. Las cuatro etapas están incluidas en este mundo.
No necesitamos esperar que llegue ese momento del futuro que tanto ansiamos o estar buscando la “redención” en algún otro lugar ideal diferente al que nos encontramos, todo está presente justamente aquí y ahora.
Explica jasidut que para Rabí Simón bar Iojai el Templo Sagrado de Ierushalaim estaba siempre en pie, a pesar de que vivió luego de su destrucción por parte de los romanos). Es posible palpar y experimentar el futuro en el presente. Esta guematria también ilustra bellamente que la razón de la creación de todos los Mundos, y todos sus períodos de tiempo respectivos es para que Hashem tenga una morada abajo, lo que significa, en el “aquí y ahora”.
Cuatro Clases de Auto Anulación
Aboquémonos ahora a los aspectos sicológicos y jasídicos que hay dentro de estos cuatro niveles de auto anulación. Explicaremos ahora qué tipo de altruismo o desinterés representa cada uno y cómo se experimenta en la vida diaria.
El primer nivel refleja que nada puede llegar a estar a la altura de Hashem, Ein aroj Leja , o en otras palabras, nada puede se considerado como presente, en el sentido de importancia, donde quiera que Él esté.
El ejemplo que ilustra este sentimiento es que si estamos sentados cerca de una persona tremendamente sabia y perspicaz, si tenemos suficiente inteligencia sentiremos que nuestra sabiduría y agudeza son nada y no hay punto de comparación; pero desde el momento que abandonamos la presencia de ese sabio, volveremos a sentirnos sabios y perspicaces nuevamente.
En las analogías que presentan nuestros sabios del Talmud, encontramos el ejemplo de la luz de la vela en el mediodía: shraga betihara mai mehanei ?. (8) Este es el tipo de auto anulación que se encuentra y experimenta normalmente en nuestra realidad presente.
Si nos comparamos en cuanto a sabiduría, fortaleza y carácter con el Todopoderoso, nos encontramos por momentos como vacíos, desnudos y deseosos de sentir anulación. Pero cuando separamos nuestras mentes de la Presencia Divina, volvemos a sentirnos como si fuéramos el punto de referencia universal, la medida para todas las cosas.
El segundo nivel fue descripto como “no hay nadie aparte de Ti”, ein zulatja . En jasidut este nivel se compara con los rayos de luz que emanan del sol. De acuerdo con el jasidismo y como también lo propone la teoría de la relatividad, la luz que ha emanado del sol (porque está viajando a la velocidad de la luz) no siente nunca que ha abandonado el sol. Es como si nunca hubiera salido de su fuente. La única diferencia física que puede ver el rayo de luz, es que ahora puede iluminar algo que está lejos del sol. Si el sol cesara de existir, este rayo desaparecería instantáneamente, según su propia perspectiva.
En otras palabras, para el rayo de luz no existe el tiempo, pero desde el punto de vista de alguien que está observando ese rayo, aparece como algo independiente del sol. Este ejemplo corresponde al sustantivo “cielos” en el primer verso de la Torah. Desde la perspectiva de nuestra alma, seguimos siendo uno y lo mismo que el Todopoderoso. Es como si nunca hubiéramos abandonado nuestro origen en el infinito.
Pero desde nuestra sensación corporal, que es la perspectiva de nuestra alma animal, el alma es la gran luminaria que ha sido cercenada de su origen y ahora es independiente de Hashem.
Ambas perspectivas son reales, pero sólo la perspectiva del alma puede ofrecer este tipo de auto anulación.
Por cierto, esta puede ser la razón por la cual decimos, cuando alguien fallece, que “su alma se ha ido al cielo”.
El tercer nivel de auto anulación dice que “No hay nada más que Tú”, efes bilteja . El Baal Shem Tov nos ha proporcionado la analogía para este nivel, explicando que la realidad no es como la luz que ha abandonado el sol, sino como la luz que aun está dentro del sol. Allí, ni siquiera existe la posibilidad de ser algo real, porque siente que es esencialmente cero.
A este nivel, la realidad se siente esencialmente nada. Este tipo de auto anulación corresponde a los tiempos del Mashíaj, y al Nombre Elokim del primer verso de la Torah. ¿Dónde está la conexión? Cuando Hashem describe la creación de la humanidad, dice: “He dicho ustedes son Elokim ”. Hashem pretendía que la humanidad tomara responsabilidad por el Nombre Elokim. ¿Cómo puede ser algo así? Por cierto, esto es posible cuando un individuo se siente como un rayo de luz dentro del sol, cuando siente anulación a un nivel sumamente esencial.
Este es el sentimiento de que “nunca Te he abandonado, Hashem; nunca he salido de Ti”. Si alguien siente esto, es adecuado decir que es Elokim . Por cierto, en Cabalah esta imagen suprema del hombre como Elokim es llamada Hombre Primordial o Adam Kadmón , ??? ????? , cuyas iniciales son ?. ?. , alef kuf , según sus iniciales.
Este tercer nivel de los Tiempos del Mashíaj, se refiere a la revelación de la imagen del hombre como Hombre Primordial, cuyo ejemplo primero y principal es al Mashíaj mismo y eventualmente caracterizado como toda la humanidad.
Siguiendo nuestro cuadro anterior, esto ubica a la imagen de este Hombre Primordial correspondiendo a la primera letra hei del Nombre Havaiah . Por cierto, muchas veces en Cabalah este hombre Primordial es conocido como el Hombre del Mundo de la Creación, ??? ?????? , Adam deBriah , que corresponde también a esa letra del Nombre de Hashem.
Respondiendo a la pregunta
Volvamos ahora a nuestro interrogante inicial respecto a la naturaleza del tiempo: ¿Es una creación o un instrumento de Hashem para crear la realidad?
En Cabalah está explicado que los aspectos externos e internos del rayo de luz infinita ( ?? , kav ) que descendió al vacío previo a la creación, son respectivamente el alma interior del Hombre Primordial y la Torah.
Como ya hemos visto, el Hombre Primordial es la imagen de la anulación en el tercer nivel. El aspecto exterior del rayo de luz infinita se relaciona con el Hombre Primordial tal como el alma lo hace al cuerpo.
El cuarto nivel de anulación es entonces por esencia (la esencia de la iud de Havaiah que no entra en la conciencia de la hei superior) es la propia Torah, que se origina según la terminología de la Cabalah, en la belleza oculta de la luz infinita de Hashem, previa a la contracción inicial.
Una de las guematrias básicas en Cabalah es que Torah, ???? , es igual a “corrió y retornó”, ???? ???? , ratzó vashov . El “correr y retornar” es el secreto del tiempo y por lo tanto un aspecto de la Torah. Dicen los sabios que el instrumento por medio del cual Hashem creó el mundo es el tiempo mismo.
Si el aspecto externo del rayo de luz infinita es algo que fue creado, su aspecto interior, la Torah, es la que crea. (9) Otra forma de decir esto es que el rayo de luz infinita puede ser imaginada como la flecha del tiempo. Desde la perspectiva de su aspecto externo el tiempo es creado y relativo. Visto desde su aspecto interior (que es la Torah, el origen de todos los procesos de correr y retornar en el mundo), entonces el tiempo es un instrumento de creación.
Entonces podemos concluir que: ambas respuestas son ciertas ! (10)
¿Cuál es el tipo de anulación experimentada en este nivel superior, que es descrito como “no hay nada similar a Ti” ( ein domeh leja ). Así como la iud de Havaiah representa una realidad categóricamente superior que las otras tres letras, este nivel es de una categoría superior a la de los otros tres niveles de auto anulación.
Por cierto, aquí llegamos a compartir la perspectiva propia de Hashem respecto a uno mismo y a la realidad. A este nivel, alcanzado sólo por Mosheh, (11) uno ve la realidad desde la perspectiva de Hashem Desde la perspectiva Divina todas las paradojas son por cierto no paradójicas, e incluso los interrogantes acerca del bien y el mal (mencionados arriba) ya no son desconcertantes.
Es la sabiduría (como ya se explicó) inherente ya en la primera palabra de la Torah que nos permite ver el mundo desde el punto de vista de Hashem. Por cierto, la Torah es conferida por el Creador a Mosheh mismo. “Recuerda la Torah de mi sirviente Mosheh. (12)
De la misma manera, al volverte uno con la Torah, a tal punto que puede ser llamada “tu Torah”, puedes crecer hasta llegar a experimentar la realidad tal como lo hace el Creador. (13)
Notas
1. La palabra sabiduria, en hebreo jojmah , de valor numerico 73, esta conectada intimamente con el primer verso de la Torah, de guematria 2701, que es la suma de los numeros desde 1 a 73 o sea el triangulo de 73!!
2. Proverbios 3:19. Como el primer verso en Genesis, este tambien tiene 7 palabras y menciona la creacion de los cielos y la tierra.
3. Salmos 111:10.
4. Como lo revelo el Arizal, en nuestros dias, cuando estudiamos Torah, la vivimos y experimentamos dentro del contexto del Mundo de la Creacion. En los Tiempos del Mashiaj daremos un salto cuantico y la experimentaremos en el contexto del Mundo de Emanacion.
5. Ver Tania, capitulos 6 y 24: todas las acciones realizadas en este mundo son dificultosas y malvadas y el malvado prevalece.
6. Elokim tiene la misma guematria de Hateva , La Naturaleza, que fue creada en los seis dias de la Creacion. Ver nuestra clase de Barcelona acerca de La Rosa entre las Espinas.
7. Pero la suma de los dos periodos de tiempo correspondientes a los cielos y la tierra, es decir a este Mundo y el Mundo por Venir es 350, multiplo de 7.
8. Julin 60b.
9. Los aspectos internos y externos del rayo de luz infinita son llamados “el rayo” y “el hilo ” ( ?? ???? , kav vejut ). Donde el rayo mensura y le da realidad a su dimensionalidad, el hilo o hebra es como el hilo de coser, que tiene el poder de unir cosas. En particular, como se discutió arriba acerca de la resurrección de los muertos, el jut es el poder de conciliar paradojas que pueden hilvanar cosas completamente opuestas.
10. Utilizando el lenguaje del Rogachover, el Rebe de Lubavitch describe los aspectos internos y externos del tiempo (y del rayo) como la “esencia” del tiempo y la “manifestación” del tiempo, respectivamente.
11. La Torah describe la visión profética de Mosheh con un lenguaje muy especial: “visualiza la imagen de Havaiah ” ! (Números 12:8). Las enseñanzas jasídicas (Rabi Itzjak de Homil sobre la Parashat Behalotja ) explican que esto significa que Mosheh vio el mismo cuadro de la realidad que ve Hashem.
12. Malají 3:22.
13. Muchas fuentes explican que el kav (el rayo de luz infinita de Hashem que permea el vacío que surgió de la contracción inicial) es el secreto de la Providencia Divina. Por un lado esto podría indicar que la creación a través de la contracción como lo trae el Arizal no es simplemente una alegoría, sino que Hashem observa verdaderamente y controla) la realidad desde arriba (por medio del kav ).
Pero, esto es un malentendido basado en la apreciación de la dimensión externa del kav aislado, es decir, su poder de diferenciación dentro de la realidad creada, que también parece diferenciar al Creador de Su creación.
Pero en cambio, la consideración de la dimensión interior del kav , su poder de conexión (incluso de opuestos absolutos), nos permite concebir la forma en que Hashem percibe la realidad, a través de los ojos de la Torah, el diseño de la realidad que es esencialmente uno con Él. La Torah une al Creador con Su creación y revela, por medio de la Divina Providencia integral, que Hashem es todo y todo es Hashem. Como está explicado por Rabi Itzjak de Homil, este es el correr y retornar del alma de Israel, una parte real de Hashem en lo alto.